La subsecretaria general de las Naciones Unidas a favor de la Renta Básica Universal

Un nuevo actor se ha sumado al debate de la Renta Básica Universal (RBU) como medida de política pública para enfrentar una de las mayores crisis económicas y sociales de la historia mundial: la Organización de las Naciones Unidas a través de su subsecretaria general , Kanni Wignaraja. En un documento publicado en el portal de la ONU, la srilankesa define a la RBU como «un mecanismo necesario como parte del paquete de medidas económicas que nos ayudará a salir de este abismo».

Según describe Wignaraja, para reequilibrar las desigualdades que existen, en mayor o menor medida, en todos los países del mundo, se debe pensar en una sociedad con un contrato distinto, porque si se logra una mayor equidad «el beneficio que reportaría la estabilidad social sería enorme». La RBU entra dentro de este esquema porque, para poder costearla, se necesitan repensar cuestiones básicas del funcionamiento de la sociedad. Una carga tributaria justa, un modelo en el que se termine con privatizar las ganancias y socializar las pérdidas y terminar con las subvenciones a combustibles fósiles que impiden un desarrollo sostenible. Todas estas medidas allanarían el camino para conseguir un ingreso básico para toda la población.

No obstante, la ONU entiende que la renta básica universal será difícil de implementar. Más allá de su coste, un factor clave que lo complica es que tendría que complementar el entramado de programas de asistencia social existentes en los países del mundo y, en este sentido, es importante la regulación para evitar pagar una doble prestación. Otro punto importante es que la cantidad designada debería alcanzar para mantener a una persona con un salario mínimo, de modo tal que, con sus necesidades básicas satisfechas, puedan buscar trabajo para completar sus ingresos.

Por último, si bien va en contra de la característica de universalidad, la ONU quiere dejar en claro que hay ejemplos positivos para pensar en vincular la renta a condiciones concretas, como vacunas, educación o la Asignación Universal por Hijo.